Ocasiones para caer
Todo cristiano sabe que la ley perfecta se encuentra en la palabra de DIOS, misma que está reflejada en la Biblia y que solo debemos de saber seguirla e interpretarla para que nuestra vida diaria sea siempre dirigida por ella.

Es así que la Biblia nos enseña que siempre se presentarán ocasiones para caer en las redes del enemigo, quien no desaprovecha una sola oportunidad para ganarnos la batalla. A lo largo de l a historia del mundo, todos los tipos de tentaciones han cambiado en algo su forma de manifestarse, ya que el “avance tecnológico” ha hecho que todas estas ocasiones para caer sean más modernas así como más variadas.
Si analizamos por ejemplo al internet, esta es una gran preocupación para quienes son padres ya que son innumerables los sitios pronográficos que dan diferentes propuestas para quienes han caido por accidente a este tipo de sitios. Así mismo la publicidad que comercializa tanto sexo como alcohol en los diferentes medios de comunicación, entre ellos el más frecuente el que hace referencia a la prensa.
Otra de las formas de tentación se presenta en la corrupción de instituciones públicas y privadas, donde para poder agilitar determinados trámites se hace la compra y venta de conciencias de determinadas autoridades; todo puede ser un motivo de tentación al que puede estar expuesto un cristiano y que no hay que dejarse engañar, sino más bien hay que reconocer ese tipo de señales y simplemente alejarse de ellas.
Tal como lo menciona Génesis 39, 1-10.
“7 Después de algún tiempo, la esposa de su patrón empezó a echarle el ojo y le propuso: —Acuéstate conmigo. 8 Pero José no quiso saber nada, sino que le contestó: —Mire, señora: mi patrón ya no tiene que preocuparse de nada en la casa, porque todo me lo ha confiado a mí. 9 En esta casa no hay nadie más importante que yo. Mi patrón no me ha negado nada, excepto meterme con usted, que es su esposa. ¿Cómo podría yo cometer tal maldad Y PECAR ASÍ CONTRA DIOS?. 10 Y por más que ella lo acosaba día tras día para que se acostara con ella y le hiciera compañía, José se mantuvo firme en su rechazo. 11 Un día, en un momento en que todo el personal de servicio se encontraba ausente, José entró en la casa para cumplir con sus responsabilidades.12 Entonces la mujer de Potifar lo agarró del manto y le rogó: ¡Acuéstate conmigo!» Pero José, dejando el manto en manos de ella, salió corriendo de la casa.”
Ese es justamente el ejemplo que todos debemos de seguir, ya que como José tenemos la capacidad de salir huyendo del enemigo, pues es preferible salir corriendo a que neustra alma se pierda en el pecado.
Si en algún momento somos presas de algún tipo de tentación o existe alguna ocasión para caer en el pecado, no lo duden hermanos, den la vuelta y no den ni un centímetro de atención, ya que el demonio es muy astuto y puede darse muchas formas de que caigamos; tal como José, cubranse con un manto sagrado de bendiciones de DIOS y salgamos corriendo ante tales adversidades.
Bendiciones
amen